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Bide barrijak / Lauaxeta / Verdes Atxirika, 1931
Bide barrijak A. / Patria Vasca, 1932-01
La literatura euzkérica está de enhorabuena. Acaba de aparecer un nuevo y magnífico libro de poesías, debido a la pluma de uno de nuestros vates más exquisitos, Urkiaga’tar Estepan, conocido por su pseudónimo de “Lauaxeta”, con el título de “Bide barrijak” (“Nuevos rumbos”).
De los vascos se dice que somos dados al verso, porque nuestro idioma natal se adapta con flexibilidad y gracia a este género literario. Por eso surge espontáneamente en cualquier reunión de euzkeldunes el bersolari.
Así es, en efecto.
Pero del verso rústico y a veces mal intencionado que trenza un euzkeldun de sobremesa, a la poesía fina y sentimental de un Arana-Goiri, de un “Jabier de Lizardi” de un “Lauaxeta”… media, naturalmente, un abismo.
La raza ha tenido muchos bersolaris: Pero si poesía es la expresión artística de pensamientos originales, de invenciones fantásticas y de sentimientos delicados, en pocos se advierten características poéticas.
“Lauaxeta” es uno de nuestros poetas euzkeldunes. Tiene alma, pensamientos cumbres, expresión… Y maneja el idioma con soltura, acaso con excesiva libertad.
El libro de “Lauaxeta” contiene un magnífico ramillete de poesías que los lectores euzkeldunes sabrán saborear, ciertamente. Las hay muy variadas, tanto por el tema como por el metro, pero todas emotivas, todas interesantes. Frente al texto euzkérico va la traducción castellana, hecha con gra exactitud y acierto. Esta es una innovación introducida recientemente, que tal vez no peque de desacertada, porque de este modo se puede hacer llegar nuestra producción euzkérica a campos que de otra suerte no lo hiciera.
Un gran literato y poeta euzkeldun, “J. de Aitzol”, prologa el libro de “Lauaxeta”. Y lo hace estupéndamente en euzkera y en español. La portada de la obra es muy expresiva y original: dos morroskos marineros que otean el horizonte parecen advertir caminos desconocidos que han de imprimir nuevo rumbo a la nave. Simbolizan, acaso, al idioma multisecular de los vascos, que un poco inmóvil, anquilosado por falta de ejercicio espiritual, se dispone a romper amarras, a emprender nuevos y desconocidos rumbos que pueden dar una flexibilidad aún mayor a su cuerpo. El Euzkera es apto para vivir en todas las esferas sociales y en todas las actividades de nuestra Patria. No debemos conservarlo encerrado en una urna de cristal. Tiene que salir del campo al taller, de casa a la oficina y a la tienda; penetrar en la casa del obrero y en la regia mansión del burgués; mantener toda clase de relaciones sociales. Pero para eso hay que prepararle debidamente, hay que publicar obras y trabajos que impriman nuevos rumbos a nuestra lengua. Hay que continuar la evolución iniciada a este respecto por Sabin, que fué el primer vasco que predicó ese postulado y el que huellas más profundas nos legara.
El idioma tiene su genio, su estructura, su alma,y a ella hay que adaptar toda suerte de trabajos. Sin faltar a esa ley básica, se puede, a no dudarlo, seguir por los derroteros emprendidos por Arana-Goiri y aún iniciar caminos nuevos que den mayor prestancia, nueva vivacidad al idioma que como patrimonio espiritual nos ha legado la raza y que nosotros tenemos que dejar mejorado a nuestros hijos.
A “Lauaxeta”, nuestra felicitación por su obra. La aportación que hace al patrimonio común de los vascos no es, ciertamente, despreciable.
Terraza debekatua
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Amaia Alvarez Uria
Poesia kaiera
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Nagore Fernandez
Café Mokka
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Iraitz Urkulo
Erbeste
Juan Garzia
Mikel Asurmendi
Erbeste
Juan Garzia
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Pepetela
Paloma Rodriguez-Miñambres